El gato triste y azul

jueves, octubre 21, 2004

Silvestres!!...

Ayer la oficina se convirtió en algo parecido a una selva. El servidos se cayó por ahí de las 12 del día y muchos nos quedamos sin material para trabajar, pues los textos, imagenes y documentos armados están ahí. Lo arreglaron hasta las 7 de la noche...

Y todo comenzó cuando mi queridísimo jefe Miranda recibió a un amigo suyo -argentino también- en la redacción, y al irse me hizo la clásica pregunta motorpressera: ¿Chaaa? (léase ¨¿te lo echabas?¨) y yo respondí cómodamente: Seeeee!!! (no estaba nada mal el amiguito) Y entonces casi lo trae de regreso... (y yo roja, roja) pero no lo dejé, así que se puso a arreglar una supuesta cita para salir hoy en la noche con él y con Soni como guía de turistas... lo que hace nuestro buen jefecito para que "sus chicas" estén contentas...ja! (hoy no me habla porque no me traje mi faldita de colegiala, calcetas a las rodillas y moñitos en el cabello)

No se imaginan la cantidad de estupieces, guarrerías y nacadas que pueden decir tantos hombres juntos (bueno, tal vez muchos lo saben muy bien). Contextualizando un poco y pa que se entienda: en la redacción se hacen cinco revistas mensuales, la mayoría de coches: Automóvil panamericano, Autoplus, Maxituning, Motociclismo panamericano y Sport Life, además de varios especiales de automóvil: 4x4, Todo terreno, Los mejores automóviles, Especial de pruebas, etc... El ambiente es muy parecido al de un taller mecánico con tanta gente que sabe y habla todo el tiempo de coches. Otra: de las aproximadamente 35 personas que trabajamos aquí, sólo somos 6 mujeres: 2 redactoras (Sonia de Sport Life y Begoña de Motoci); 2 diseñadoras (Davinia de automóvil y yo de Sport Life); una de promociones, Lili y la secretaria Sandy. Y aquí la que no se adapta al desmadre y al ambiente de la redacción se va, para muchas es pesado soportar tal cantidad de barbaridades todos los días, y es que al final nos tratan como uno más de ellos, sin pasarse, claro, (de hecho nos cuidan mucho cuando salimos), pero les vale madres por ejemplo, a la hora de hablar. Ayer fué uno de los días con récord de guarreces, por ejemplo:

-El Mostro: "No hay hombre que se resista a una sobadita de huevos".
-El Mostro otra vez, hablando de la esposa del Puas, que está a punto de tener a su bebé: "Yo no la embaracé... yo se lo eché en la cara"
-Cuando llegó una chava ofreciendo un reportaje para sport life porque ella es la única que sabe leer los pies, el Púas dijo: "y no hay alguien que sepa leer la verga??"
-El Púas emocionado porque pronto nacerá su bebé le pregunta al Mostro: ¿Puedo llorar cuando vea por primera vez a mi hijo? y el Mostro contesta: "Llora... sólo osi nace muerto".
-Y el Mostro en el mismo tema: "Solo en dos ocasiones puede llorar un hombre: cuando pierde su equipo de futbol y cuando le dan una patada en los huevos".
-Miranda refiriéndose a los gases que puntualmente a las 6 de la tarde se le escapan al Barry: "Todo lo que tenés que decir lo decís con el culo".
-Y Barry en el mismo tema: "Yo no me los echo... a mi se me caen".
-Y ya en la tarde, cuando el Mostro comentaba que qué buen escándalo pueden llegar a hacer 4 mujeres juntas (estábamos peleándonos todas por Matarre); Matarre comenta: "a todas ls traigo locas" y el Mostro responde: "pues acomódalas a las cuatro en filita y órale! como marimba chiapaneca".

Adivinan quien es el mas corriente de todos??? Nooooo....

Y una vez más quedó demostrado que mis compañeros del trabajo (aunque hay sus exepciones, claro) son unos nacos... perdón, como diría la queridísisima y cultisisisima compañera correctora del segundo piso Alethia: "No son nacos... son Silvestres"

Jajaja!... es parte del encanto de esta redacción... es taaan divertido trabajar aquí.