El gato triste y azul

domingo, octubre 17, 2004

X, Y y Z

Escribo con una cruda increíble otra vez desde Atlaco, antes de irme a Joco a visitar a mi mamá. La noche dió para mucho. La presentación de Octavio me gustó... fué música combinada con lectura de textos de Erik, excelentes, por cierto. Estuvimos ahí hasta pasadas las 12 y por supuesto que ví a todos los que tenía y quería ver con una que otra sorpresita: Chávez, al que hacía yo al otro lado del mundo, que desapareció así nomás, de repente, estaba en La Posada, ahora entendí por qué la súbita desaparición y no le ha ido nada mal... se fué a trabajar como chef a un Crucero y después a Estados Unidos, me dió mucho gusto verlo y saberlo bien, ya se lo merecía después de todo lo que pasó hace algunos años.

Estando anoche en el bar, escribía esto en mi libreta de manzana:
"...y las cosas al revés. Aquel día esperaba ver a X y ví primero a Y... y todo cambió. Ahora esperaba a Y y ví primero a X, y acaba de llegar Y todo sigue igual, nada ha cambiado".
O al menos eso creí... al principio muchos nervios, me temblaban las manos y no sabía que iba a pasar. Salimos de La Posada y nos fuimos a La Grapa. Ah, Z llegó también a la Posada pero se quedó con otros amigos al fondo. Al salir de ahí me pidió que le dijera a donde ibamos para alcanzarnos, cosa que era importante pues la idea era que me diera hospedaje, pues las llaves del depa se las habían llevado.
En la grapa había buen ambiente y algunas caras conocidas, y ya con algunas chelas de por medio comenzó la plática con Y, y francamente no esperaba menos de él, no puedo complicarle la vida de esta forma, las cosas las dijo como eran y no ocultó nada, fué sincero y lo agradezco, no quisiera dejarlo ir pero nada puedo hacer, la distancia y las circunstancias no nos favorecen... en fin, dolió más de lo que esperaba pero pasará. Tenía que irse temprano y se quedó conmigo hasta después de las 2 de la mañana.

Z ya había llegado, X y Y se fueron y me quedé con él, bailamos, tomamos y nos divertimos, al final tuvimos que caminar mucho para llegar a su casa pero fué muy divertido... desde el libramiento hasta el centro... tambaleándonos y riéndonos a más no poder, abrazando postes y diciendo tonterías, como en los viejos tiempos (las tonterías, en los viejos tiempos no nos tambaleabamos así de borrachotes, jeje)
Casi llegando su casa pasó, no sé como, muy de sorpresa, me robó un beso... nunca, en los casi 20 años de conocerlo había sucedido, nunca había pasado por mi cabeza el que mi mejor amigo pudiera tener algo que ver conmigo... casi 20 años de pláticas, convivencia, amistad, escuelas en común, amigos en común, compartir tantas y tantas cosas que la verdad me sorprendió muchisimo, no niego que me gustó, Z es muy guapo, siempre lo ha sido. No quiero que todo esto se acabe, no quiero dejar atrás 20 años por un segundo de locura... obviamente no compartimos cama como en los viejos tiempos, y salí de su casa temprano, ya habrá tiempo para hablar de esto, pero no crudos o medio dormidos. Si hay algo que decir será en nuestros 5, o tal vez es mejor sólo dejarlo pasar.