El gato triste y azul

viernes, noviembre 26, 2004

Cerati

Pues bien, dejando ya un poquito de tiempo para asimilar lo que pasó anoche en el teatro Metropólitan, donde me encontraba con Ramón y Begoña en la lámpara número 14, ja, pues a Ramón le volaron sus boletos de la sección A, y tuvimos que comprar otra vez y sólo había hasta allá arriba, (Karla y Serafín estaban mas adelante); puedo escribir un poco.

La emoción y los nervios comenzaron desde que ibamos saliendo de la oficina, y nos detuvo un rato Barry para fumar un cigarro. Salimos y el tráfico estaba asqueroso, iba en el coche con Karla y Seraf escuchando Reactor, donde estaban transmitiendo en vivo desde el Metropolitan, y cada vez se oía mas gente... e iban entrevistando a los que iban llegando, y comentaban que el tráfico estaba espantoso en Reforma, justo por donde ibamos nosotros, y decian: faltan solo 30 minutos, y faltan solo 15 minutos... y en unos minutos dará inicio... y nosotros seguíamos en el coche!!! en fin... llegamos justo a tiempo, estábamos comprando un par de chelas cuando escuchamos el rugido de la gente y los primeros acordes de la guitarra... wow!!

Nunca había escuchado con atención las letras de Cerati, nunca había estado en un concierto de él, y la neta me atrapó... me encantó, me hizo reir y llorar, hizo que mi corazón latiera rapidisimo, hizo que la piel se me enchinara... hizo que sintiera tantas, tantas cosas...

Ramón es fan de hueso colorado, y gozé también viendo cómo se emocionaba, y cantaba, y me hacía comentarios sobre las canciones de vez en cuando. Creo que el momento más emocionante de la noche fué cuando comenzó a cantar "Puente", y al voltear me dijo: "Algún día tienes que dedicarle esta canción a alguien, escucha!!" y no pude evitar pensar en aquel que tanto se empeña en quedarse del otro lado, y algunas lágrimas se me escaparon, no lo pude evitar.

Creo que no es tarde para volverme adicta a su música, y tengo buen maestro cerca.