El gato triste y azul

domingo, noviembre 21, 2004

Señales de humo

Cuando estás en el filo de lo oscuro
y le rindes honor desde tus huesos
cuando el alma purísima del ocio
pide socorro al universo inútil
cuando subes y bajas del dolor
mostrando cicatrices de hace tiempo
cuando en tu ventanal está el otoño
aún no te despidas/ todo es nada/
son señales de humo/ apenas eso

tu mirada de viaje o de desiertos
se vuelve un manantial indescifrable
y el silencio/ tu miedo más valiente/
se va con los delfines de la noche
o con los pajaritos de la aurora/
de todo quedan huellas/ pistas/ trazas
muescas/ indicios/ signos/ apariencias
pero no te preocupes/ todo es nada
son señales de humo/ apenas eso

no obstante en esas claves se condensa
una vieja dulzura atormentada
el vuelo de las hojas que pasaron
la nube que es de ámbar o algodón
el amor que carece de palabras
los barros del recuerdo/ la lujuria/
o sea que los signos en el aire
son señales de humo/ pero el humo
lleva consigo un corazón de fuego

Mario Benedetti, Buzón de Tiempo.

Para ti... te quiero Car... y no importa, todo está bien.