El gato triste y azul

jueves, diciembre 09, 2004

La Bicha

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Siempre me han gustado los gatos. A mi mamá no, y tampoco al perro que tenía cuando vivía en el pueblo. El Kaiser... cualquier desafortunado gato que solía entrar al jardin acababa muerto del susto... o muerto entre sus dientes. Así que nunca pude tener un gato, hasta que me fuí a vivir sola. Ella es la "Bicha" me la regalaron cuando apenas tenía dos meses de edad, de eso ya hace 5 años... y como nunca nos pusimos de acuerdo mi hermano y yo (en aquel entonces vivíamos juntos) en el nombre así se le quedó... sólo la "Bicha".

Ella es ahora mi compañía, mi mejor amiga... con la que juego (mis brazos tienen mas de tres cicatrices de sus arañazos sin intención), platico (de verdad sabe escuchar), me río y también a veces nos hacemos enojar. Viviendo tanto tiempo con ella he aprendido a entenderla... ahora sé cuando es un "miau" porque quiere comer, o cuando es un "miau" porque quiere que le abra la llave del lavabo para beber agua, o cuando es un "miau" para avisarme que ya terminó y que hay que cerrar la llave. O cuando es un "miau" porque quiere jugar, cuando es un "miau" porque quiere que la apapache o cuando es un "miau" porque me está reclamando algo... (como suele pasar cuando desaparezco de la casa los fines de semana y regreso después de dos o tres días, je). Me hace unos panchos buenísimos cuando llega gente al depa y nos ponemos a echar relajo y no la dejamos dormir. O por ejemplo, me dejó de hablar días cuando estuvieron quedándose en la casa Pedro y Neto, como que no le gustó mucho la idea y se iba a dormir a otro lado... no entendía qué le pasaba, pero cuando se fueron y volvió a ser la de antes entendí todo, je, también le da por hacerme escenitas de celos, jojo. El único pero es que toda mi ropa oscura acaba siempre llena de pelos, je.

La adoro... después de todo ha compartido tantas cosas conmigo: casas, amigos, otros gatitos que han llegado y se han ido, amores, historias. Uyyy... si ella hablara!!!
Y lo que mas me gusta es cuando se acuesta a mi lado en las noches y me duermo escuchándola ronronear.

Junto a ella nunca me siento sola.