El gato triste y azul

martes, diciembre 21, 2004

La otra bitácora

Hace un rato mi corazoncito dió un vuelco y me acordé de alguna plática que tuve con Car hace unos días. Una canción de Silvio de repente comenzó a sonar en el itunes... me sentí feliz de repente!, recordé ciertas situaciones que pasaron con esa canción hace unos meses, y lejos de sentirme triste me sentí de repente muy contenta! y algo nostálgica.

Entonces comencé la otra bitácora, la de aquella plática, la que servirá para conocerme un poquito mejor, para saber cuáles son las situaciones que de repente cambian mi estado de ánimo, para darme cuenta de cómo en realidad me siento y porqué me siento así. Se trata de anotar en una libreta (jo, mi libreta de manzana la cargo todo el tiempo) cada cambio de ánimo que sienta, con hora y día, durante algún tiempo... puede sonar un tanto engorroso pero creo que puedo hacerlo y conocerme así un poquito más.

Y bueno, la canción de la que hablo es:

PEQUEÑA SERENATA DIURNA

Vivo en un país libre,
cual solamente puede ser libre,
en esta tierra en este instante,
y soy feliz porque soy gigante,
amo a una mujer clara,
que amo y me ama sin pedir nada,
o casi nada,
que no es lo mismo pero es igual.

Y si esto fuera poco,
tengo mis cantos que poco a poco,
muelo y rehago habitando el tiempo,
como la cuadra a un hombre despierto,

Soy feliz,
soy un hombre feliz
y quiero que me perdonen por este día,
los muertos de mi felicidad.

Silvio Rodríguez.