El gato triste y azul

jueves, diciembre 02, 2004

Norah Jones y alguna que otra cosita...

Pues ayer trabajé como loquita para poderme ir temprano, y me fuí, vi a Car en el Auditorio y entramos al concierto de Norah Jones... muuuuy bueno, fué otra cosa, totalmente distinto a lo que había visto en vivo últimamente, tranquilito, escuchando y viéndola a ella muuy de lejos pero cerca en las pantallas, sentada al piano, linda que es la chica, y que voz caramba!!

Por otro lado es genial poder ver feliz a la gente que quiero, y esa emoción y esa sonrisa de anoche son cosas que ya se han quedado grabadas en mis recuerdos y no cambiaré por nada.

Como en todos los shows a los que he ido, este también tuvo su momento especial, y fué cuando cantó "Come away with me" y yo apoyé mi cabeza en su hombro, sentí la suya y mi corazón latía a mil por hora... es una lástima no saber si fuí correspondida. A principios de año creía haber conocido a la persona más fría del mundo (o al menos de mi mundo) pero estaba equivocada... caray! cuanto contraste en el mismo párrafo!

Hace algunos días me preguntó así de repente... ¿Qué quieres? y la verdad no supe que responder al momento aunque la respuesta la tenía, y es lo que siempre he querido pero me tomó por sorpresa y no sabía exactamente a lo que se refería: Quiero una cabaña en el bosque con un cobertizo y un caballo azabache. Y una mecedora donde ponerme a leer un buen libro cuando tenga 70 años. Eso quiero, y también alguien especial con quien compartir este sueño y que comparta los suyos conmigo.

Hasta hoy en la mañana creía haber encontrado a ese alguien especial, pero como algunas cosas caen así de momento, así de golpe creo sentí también que estoy en un error, que no puedo ser lo que él es para mi, que quien me dice que no me tome la vida tan en serio es el que pone demasiados obstáculos que pueden o no pueden existir para tal vez dejarse llevar, y sentir, y disfrutar de lo que la vida misma le ofrece. Creo que hoy he renunciado a seguir luchando por alguien que siento no está dispuesto a hacer lo mismo por mi, y por supuesto que yo también tengo mis límites, tal vez es una decisión impetuosa, como las que suelo tomar, sé que no es deinitiva también y hace falta hablar y decir todo lo que traemos dentro, y escuchar argumentos y opiniones al respecto, y re-escuchar todo lo que aquella noche dijo pero que el efecto de las cervezas del beers & blogs hizo que no lo recordara bien, pero es lo que siento hoy, y ya nada más puedo hacer... le entregué mi corazón y sabe que lo tiene. Ahora lo demás depende de él. Yo he comenzado a irme. Snif...

Me hubiera gustado mucho sentir un beso de sus labios... sólo uno.